LA NACION.COM
En un nuevo capítulo de la intensa campaña de nacionalizaciones que lleva adelante el presidente venezolano, Hugo Chávez, los comerciantes de un edificio del centro de Caracas desalojaron ayer el lugar, luego de que el mandatario ordenara su expropiación el pasado domingo durante su programaAló presidente .
"Yo el domingo tenía una pequeña empresa y dejé de tenerla en dos segundos", resume entre la tristeza y el descontento uno de los comerciantes que ayer se apuraban a retirar sus bienes para evitar la confiscación.
"Las únicas palabras que conocemos por parte del gobierno son: ¡Exprópiese! Nada más", dijo Rafael Garrido, que regenteaba una joyería en el edificio La Francia desde hace 50 años. Este emblemático edificio, en la céntrica plaza Bolívar de la capital venezolana, es uno de los cuatro edificios cuya expropiación ordenó Chávez el pasado domingo con el argumento de convertir la zona "en un gran centro histórico".
"No es posible que estos edificios, con tanta historia, con tanto legado de nuestros próceres, estén ocupados por comerciantes", dijo Chávez, sin más precisiones acerca del futuro uso de los inmuebles.
Según el mandatario, los lugares serán decretados de "utilidad pública". En la mayoría de los edificios afectados hay comercios que llevan varias décadas abiertos.
"Es un arrebato de improvisación. Empieza a expropiar inmuebles como loco para convertir el centro de Caracas en un gueto donde sólo pueden estar sus partidarios", se quejó otro de los afectados.
Por otra parte, tras decretar anteayer la emergencia energética, Chávez decidió implementar un sistema de premios y castigos para aquellos usuarios que excedan del consumo de electricidad permitido.





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