El Nuevo Herald
La suspensión de las ventas de varios modelos de Toyota en una escala sin precedentes en Estados Unidos para solucionar una falla del acelerador es un golpe a la reputación de alta calidad del fabricante japonés y ocurre en medio de intensas presiones del gobierno federal.
Toyota Motor Corp. anunció el martes ya tarde que detendrá la venta de varios de sus modelos más populares para arreglar un defecto del acelerador que puede causar una aceleración súbita no intencional. La semana pasada Toyota llamó a revisión 2.8 millones de vehículos de los mismos ocho modelos.
La empresa también ha suspendido la fabricación en seis plantas de ensamblaje en América del Norte a partir del 1ro. de febrero, aunque no ha informado cuándo reanudaría las operaciones.
El gobierno federal informó que presionó a Toyota para proteger a las personas que tienen vehículos llamados a revisión y parar la producción de carros nuevos con el mismo problema.
Ray LaHood, secretario de Transporte, declaró a WGN Radio en Chicago que ``la razón por la que Toyota decidió llamar a revisión y detener la fabricación fue porque se lo pedimos''.
David Strickland, administrador de la Dirección Nacional de Seguridad del Tráfico en las Carreteras, dijo a la prensa en Washington que el Departamento de Transporte había estado en comunicación con Toyota sobre la llamada a revisión. Agregó que la decisión de la empresa de detener la venta de vehículos ``fue fuerte, y es lo que debe hacerse jurídica y moralmente''.
``Toyota obedeció las leyes. Consultaron con la entidad. Les informamos de su obligación y cumplieron'', dijo Strickland, agregando que no se pronunciaría sobre por qué Toyota no interrumpió la venta de vehículos cinco días antes, cuando anunció el llamado a revisión.
Los componentes que se sospecha son defectuosos los fabrica una empresa estadounidense, pero también los identificaron en vehículos fabricados en Europa, dijo un ejecutivo de Toyota el miércoles, quien agregó que la empresa no ha decidido qué hacer allí. El proveedor es CTS Corp., con sede en Elkhart, Indiana, y el componente problemático se fabricó en la planta de la empresa en Ontario, Canadá, según un informe de Toyota entregado la semana pasada al gobierno.
CTS no respondió a pedidos de comentario enviados previamente esta semana.
El informe de Toyota indica que recibió inicialmente en marzo del 2007 reportes de que el acelerador demoraba en volver a su posición neutral en la camioneta Tundra, y que solucionó el problema en febrero del 2008.
A partir de diciembre del 2008 se reportaron problemas similares en los modelos Aygo y Yaris en Europa. Toyota informó que alargó un componente y cambió el material para solucionar el problema, a partir de agosto del 2009.
El problema más reciente surgió en América del Norte, y culminó con la decisión del llamado a revisión, informó la empresa. Las medidas afectan los sedanes Camry y Corolla, así como el RAV 4.





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